martes, agosto 05, 2008

VIAJANDO CON NIÑOS.


Viajando con niños.
Los problemas de salud que los niños viajeros podrían enfrentar son complejos reflejando sus actividades diversas, las exposiciones y los riesgos de salud específicas de la edad.
Los problemas de salud reportados con más frecuencia son la diarrea, malaria y accidentes relacionados con el agua y vehículos motorizados. Los niños visitando parientes o amigos en el extranjero tienen mayor riesgo de malaria, parasitosis intestinal y tuberculosis.

Los adultos deben estar atentos a los signos de enfermedad como irritabilidad excesiva y persistente, fiebre o signos de deshidratación. con los niños con enfermedades crónicas o inmudeprimidos se debe planificar cuidadosamente el viaje y llevar sus tratamientos específicos.

Diarrea y Deshidratación.
La diarrea y las enfermedades asociadas al sistema gastrointestinal son los problemas más frecuentes que afectan a los niños, dado su inmunidad menos desarrollada además de los factores conductuales tales como frecuente contacto de mano a boca. La diarrea puede llevar a deshidratación.
Las causas son similares a las del los adultos. Se debe sólo usar agua purificada para: beber, preparar cubos de hielo, lavarse los dientes y para preparar biberones y alimentos. Se debe prestar mucha atención al lavado de las manos y limpieza de juguetes, chupetes, etc que caen al suelo o son manipulados por otros. La limpieza de manos puede también realizarse con agentes basados en alcohol.
Los productos lácteos deben ser pasteurizados. Las frutas frescas y vegetales deben ser adecuadamente cocinados o bien lavados y pelados sin recontaminación. Bocadillos llevados desde el hogar puede evitar la tentación de consumo de alimentos potencialmente peligrosos entre las comidas. Las carnes, huevos y pescados siempre serán bien cocinados y servidos inmediatamente después de ser preparados. Evitar el consumo de alimentos de vendedores ambulantes.
La atención médica inmediata frente a una diarrea debe realizarse frente a signos de una deshidratación moderada a severa (ver más abajo), diarrea con sangre, fiebre mayor de 38,5º C o vómito persistente. Soluciones de rehidratación oral (en botella o con cuchara) se le deben administrar al menor en tanto se obtiene la ayuda médica.
Las pérdidas de líquido derivadas de la diarrea y vómitos son aumentadas por la fiebre.
Tratamiento.
El arroz y otras hidrataciones orales basadas en cereales con carbohidratos complejos que sustituyen la glucosa pueden ser más aceptables. Se debe tener presente que las bebidas para el deporte recomendads para reemplazar la pérdida de agua y electrolitos no contienen las mismas proporciones de electrolitos que la OMS recomienda para la rehidratación de las diarreas.

Las soluciones para rehidratación se consiguen en las farmacias y se preparan agregando agua hervida u otra agua tratada. Leer cuidadosamente las instrucciones para mantener adecuadamente la proporción de sales y agua. Debe ser consumida dentro de las 12 horas post preparación si se ha mantenido a temperatura ambiente (24 horas en refrigerador) o desecharse.
Si la solución es vomitada entregarla en dosis más pequeñas.
A los niños con peso inferior a 10 Kg con deshidratación leve a moderada administrar 60 a 120 ml por cada episodio de diarrea o vómito. Con peso mayor de 10 Kg: 120 a 240 ml. La deshidratación severa es una emergencia médica que requiere de entrega de fluidos por vía venosa.
Nota: en Chile existen varios productos con soluciones orales para rehidratación, consulte con su pediatra cual es el más apropiado para llevar en su botiquín.

Los niños lactando deben continuar a demanda. Los que usan fórmulas la deben continuar durante la rehidratación. Deben recibir un volumen suficiente para satisfacer los requerimientos de energía y nutrientes. No son necesarias fórmulas libres o bajas en lactosa. No usar diluciones. Los niños recibiendo alimentos sólidos o semisólidos los deben continuar. Alimentos recomendados son los almidones, cereales, yogurt, frutas y vegetales. Evitar alimentos con alto contenido de azúcares como bebidas de fantasía, jugos sin diluir, gelatinas, cereales endulzados así como con los con alto contenido en grasa. La práctica de suspender los alimentos por 24 horas o más no es apropiada.

Otras medidas.
-Lavarse bien las manos después de los cambios de pañal, para evitar diseminación al grupo familiar.
-Jeringas de uso habitual pueden ser usadas para la rehidratación oral.
-No se recomiendan medicamentos como la loperamida o lomotil, en menores de 2 años, por sus efectos adversos, tampoco son recomendados los antinauseosos.
-El uso de antibióticos debe ser indicado por un médico, pues varios de los utilizados en los adultos pueden producir efectos secundarios en niños y adolescentes.
Evauando el grado de deshidratación.
El grado de deshidratación puede ser evaluado considerando el grado de sed, de agitación o intranquilida al comienzo (leve) y luego somnolencia, respiración rápida y profunda hasta el estado comatoso en etapas severas acompañado de pulso rápido, fontanella muy deprimida, ojos hundidos, falta de lágrimas, mucosa oral seca, turgor de la piel muy disminuído, orina muy escasa o ausente y pérdida de peso.

Malaria.
La malaria es una de las enfermedades más serias que pueden afectar al niño viajero. Los casos de malaria en USA ocurrieron en personas que visitaban parientes o amigos y el 14% afecto a menores de 18 años.
Los niños afectados alcanzan rápidamente niveles altos de parásitos en su sangre y tienen mayores riesgos de complicaciones severas como el shock, convulsiones, coma y muerte. Los síntomas pueden simular otras enfermedades febriles y esto llevar a un retardo en el diagnóstico.
Por tanto si se viaja a zonas con riesgo se debe estar atento a los signos y síntomas.
Los medicamentos son los mismo que el de los adultos excepto la doxiciclina que no debería ser usada en menores de 8 años. La combinación atavaquone/proguanil (Malarone) no debe usarse con peso inferior a 5 Kg.

Las dosis deben calcularse cuidadosamente por kilo de peso por tanto consultar con su médico para escoger las dosis y el medicamento más apropiado (dosis, sabor, formulación, frecuencia).

En las actividades al aire libre usar pantalones y manga larga. Dormir en dormitorios con aire acondicionado o ventanas protegidas con malla o bajo mosquiteros. Los cochecitos deben llevar mallas. Las mallas y las ropas pueden ser tratadas con permetrin (repelente e insecticida derivado del crisantemo) que permanece aún después de varios lavados. No aplicar en la piel.
Dos inrepelentes son sugeridos DEET (N,N-dimetil-m-toluamida) y el picaridin, por su mayor grado de eficacia. No usar en menores de 2 meses y en concentraciones sobre 30%. Otorga una protección de alrededor de 5 horas.

Recomendaciones y Precauciones con Repelentes.
-Aplicar sólo en piel expuesta y/o ropa.
-Nunca aplicar sobre heridas o piel irritada.
-No dejar que los niños manipulen el producto.
-Un adulto debe aplicarlo. Evitar ojos y boca.
-No aplicarlo en las manos del niño.
-Use sólo una cantidad suficiente para cubrir la zona deseada, el exceso no mejora la efectividad.
-No se recomiendan productos que combinan bloqueador solar y repelente.
-Al retornar al interior lavar con agua y jabón la zona tratada, en especial cuando se ha usado varias veces en el día.

Infecciones e infestaciones desde el polvo.
Los niños al tener mayor contacto con la tierra y la arena están en mayor riesgo de infestarse con áscaris, gusanos, larva migrans, trichiura y estrongiloides, por tanto mantenerlos con zapatos/zapatillas. No secar la ropa o pañales en el patio y de hacerse planchar para evitar la infestación con la larva de la mosca.

En Vuelo.
Los vuelos en general son seguros para los nilos sanos, aquellos con cardiopatías o problemas respiratorios previos pueden experimentar problemas de bajo oxígeno sanguíneo y deberán consultar con su médico. Los niños con más de 18 kilos pueden ir seguros con su cinturón de seguridad los menores y de más bajo peso deben ir en asientos apropiados y aprobados por la autoridad de aviación para evitar daños durante las turbulencias.

El dolor de oídos puede representar una molestia importante durante los descensos, que puede aliviarse tragando (amamantando, biberón, jugos) o mascando chicle. Los antihistamínicos y descongestionantes no han demostrado ser eficaces.

La enfermedad de altura también puede afectarlos y manifestarse como intranquilidad, irritabilidad, falta de apetito, somnolencia, dolor decabeza, cambios en los patrones de actividad. Podría utilizarse acetozolamida, consultar.

Enfermedad del movimiento.
En los niños puede manifestarse como mareos, movientos incoordinados, nausea, palidez y sudoración Puede aliviarse con antihistamínicos (previamente usados en el niño) una hora antes del viaje o cada 6 horas. Consultar al pediatra.

Accidentes.
Esta es la principal causa de muerte de los niños en el extranjero. Usar siempre cinturón de seguridad. Los niños más pequeños en los asientos de atrás y en sillas adecuadas, recuerde que estas no siempre estarán disponibles en el extranjero o no siempre estarán en buenas condiciones, llévela usted.

Enfermedades y Accidentes en el Agua.
Inmersión (ahogo) es la segunda causa de muerte en los jóvenes, por tanto la supervisión cercana es clave, usar chalecos salvavidas. Las diarreas y algunas parasitosis se pueden adquirir al tragar agua contaminadas con fecas y en lugares con riesgo de esquistosomiasis (se adquiere por la piel) no bañarse en aguas que no sean cloradas. Usar zapatos o sandalias en lugares donde pueda dañarse los pies en el fondo marino.

Otros riegos.
Pueden encontarse en el mismo hotel como zonas con pinturas, reparaciones, cableado elétrico, protección inadecuada de balcones, veneno para ratones, escaleras inseguras. Revisar la zona.

Exposición al Sol.
La exposición a los rayos UltraVioleta (UV) es mayor cerca del Ecuador y en las alturas, entre las 10 y 16 horas y donde la luz se refleja en el agua o nieve. Usar bloqueadores de al menos SPF 15 con repeticiones post sudoración y baños. Los repelentes disminuyen su eficacia. Usar gorros y lentes de sol. Los menores de 6 meses, por su delgada piel, requieren mayor protección, manteniéndolos a la sombra, con ropas ligeras que cubran todo el cuerpo y usando pequeñas cantidades de bloqueador en cara y manos pues estos son recomendados por sobre los 6 meses.
Generalidades.
Los viajes, debido al cambio del esquema de las actividades cotidianas del niño, representan una situación estresante, el incluirlos en los planes e itinerarios del viaje y llevarles algunos de sus juguetes puede ser de ayuda para aliviar la situación.

No olvidar llevar seguros de salud que incluyan transporte de ambulancia aérea e incluso evacuaciones, dependiendo de la zona a visitar y de las condiciones de salud previas.

Los niños deben llevar una identificación apropiada en sus ropas o bolsillos así como copiás de sus documentos, en caso de pérdida o separación desde uno de los padres, pues en los cruces de fronteras puede interpretarse como tráfico de niños si estos están indocumentados. Si sólo uno de los padres viaja con ellos lleve los originales y copias de las autorizaciones respectivas.
Botiquín.
Además del botiquín recomendado al viajero llevar agua, tentempié, gel de limpieza basado en alcohol o toallitas de limpieza, paquetes con rehidratantes orales (con jeringas para su administración oral), ungüento para lesiones del pañal, pañales, paracetamol en supositorios, antibiótico tópico, fórmulas de alimentación, medicamentos específicos.
Llevar al día el esquema nacional de vacunas y colocarse las vacunas recomendadas según el itinerario y edad de los viajeros.

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Indice Alfabético.
Zapping.
Traducido, resumido y adaptado de Traveler´Health CDC, por Dr. CA Quijada S.

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